EL FARO DEL CATATUMBO

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Un nombre bastante conocido para los que habitamos esta región, fue el escogido por el gobernador y su administración para bautizar la no muy conocida nueva empresa industrial y comercial del Estado. Sin muchos bombos ni platillos, y en medio de las sesiones virtuales de la asamblea departamental, fue creada mediante la ordenanza 021 de 2020 la empresa industrial y comercial del Estado FARO DEL CATATUMBO SAS, cuyo objeto reza “gestionar, promover e impulsar todas las actividades comerciales, industriales, de servicios y consultoría relacionadas con el desarrollo de planes, programas y proyectos de infraestructura, equipamiento social y comunitario, vivienda, desarrollo urbano, desarrollo territorial, gestión predial y gestión social entre otros, en el departamento Norte de Santander…”.

Para los entendidos en la materia, esta nueva creación burocrática de la Gobernación, con licencia para hacer absolutamente de todo, parece haber nacido con un solo fin: poderse saltar todas las normas que buscan dar transparencia a los procesos licitatorios y que últimamente han tenido bastante incómodos a los ocupantes de la cúpula chata, por cuenta de la masiva participación en las licitaciones luego de la adopción de los pliegos tipo.

El truco, tal y como se ha hecho en otras regiones del país, es muy fácil. A pesar de que el Faro también debe hacer convocatorias públicas por el portal Secop, por tratarse de una empresa industrial y comercial del Estado, tiene la facultad de contar con un manual de contratación independiente, que se puede manejar al antojo de la gerencia de la empresa y de su junta directiva (junta de cinco miembros nombrados por el gobernador). De esa forma, resulta por ejemplo casi imposible que un contratista cualquiera se inscriba como proveedor de la empresa para participar en sus procesos como proveedor, y es bastante usual que la página web que publica los procesos esté caída, como justo el día en que se escribe esta columna.

Ya los primeros ejemplos se empiezan a ver. El Faro del Catatumbo ya empezó a realizar contratos de reforestación por todo el departamento, y en una versatilidad bastante inusual, ahora, incluso, ya está listo para adjudicar un proceso de mejoramiento de vías terciarias. Dentro de poco tiempo veremos cómo el presupuesto departamental se empieza a drenar poco a poco para financiar este nuevo monstruo que no tiene nadie que lo vigile.

Ojalá sea solo una percepción errada y esta nueva empresa sirva para realizar proyectos importantes que necesita el departamento, como la conexión nacional a la red de Gas Natural, o la tan necesaria conexión vial con la ruta del sol o, por qué no, el tan anunciado Centro de Convenciones. Mientras tanto, vamos a ver hasta dónde alumbra el faro sin despertar sospechas a nivel nacional.

EL GENERAL

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