Hoy: Sáb, septiembre 5 2026

Militantes con micrófono

Cuando me preguntaron por qué había dejado mi anterior trabajo en la televisión, casi respondo a la ligera, pero bastó un instante para debatir una respuesta sensata conmigo mismo, teniendo en cuenta la coyuntura por la que atraviesa nuestro país en esa pésima idea de aliar a la política con los medios de comunicación.

En un muy segundo plano ha quedado el millón doscientos mil pesos mensuales de mi antigua labor, o los 900 mil pesos anteriores a esa; y es que el hecho de ser un militante con micrófono me empezó a generar más tormentos que la forma en que tenía que rendir el dinero para llegar a fin de mes.

“Prefiero hacer cualquier otra labor que ser un militante con micrófono”.

Militantes con micrófono los hay tanto a nivel nacional como local; mientras los más famosos juegan a lavar la cara de los políticos que patrocinan sus caprichos con altas sumas de dinero, en Cúcuta se hace lo contrario reclamando pautas económicas que algunos eruditos con celular y datos creen merecer.

Otros por su parte lo hacen desde Twitter porque es la red social de aquellos sabios que tienen todas las soluciones a los problemas de la ciudad, y otros, más osados, lo hacen desde proyectos personales que no levantan más de 15 likes y todos son de cuentas falsas creadas por la mamá.

Aquí se tiene la ridícula idea de que un buen periodismo es criticarlo todo porque sí, y no se han percatado de que por dicho pensamiento ni siquiera tienen dónde ejercer una verdadera labor.

Pero, entonces, ¿Qué es un militante con micrófono?

Cualquiera con un poco de sentido común reconocería que en este país nos hemos tragado el buen ejercicio de la comunicación; en Cúcuta hace algunos meses se atacaba a un sector político por pautas, y hoy se admiran las acciones administrativas porque ya les dieron poco más de un millón de pesos ‘pa’ que dejen de joder’.

Complejo escenario les espera a los nuevos comunicadores de la ciudad: sin fuentes de empleo, sin garantías al ejercicio de la labor, sin oportunidad de desarrollo… y mientras estén bajo la influencia de las pirañas con celular, seguirán apareciendo páginas raras con ofertas de buen periodismo donde prime la ‘innovadora idea’ de publicar todo lo que hacen los demás.

Luis Tobón

Licenciado en Comunicación Social

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