‘Sympathy for the devil’

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Una de las canciones más emblemáticas del rock es, sin duda, ‘Sympathy for the devil’, de la extraordinaria banda inglesa The Rolling Stones. El nombre, que podría traducirse literalmente como ‘simpatía por el diablo’, encaja perfectamente en lo que hoy quiero decir.

En la madrugada del pasado miércoles fueron activados en la ciudad y Villa del Rosario, varios artefactos explosivos que afectaron la infraestructura de las fotomultas. En total, fueron 5 los puntos donde se activaron estas cargas, una de ellas de manera controlada por la Policía, en el barrio Quinta Oriental.

Y no había terminado el día cuando, a través de un comunicado, el Frente Urbano Carlos Germán Velasco Villamizar, de la guerrilla del ELN, se atribuyó los hechos manifestando que las fotomultas “no cumplen con una misión pedagógica o preventiva”, “lo recaudado no se invierte en proyectos de movilidad urbana” y “estas solo sirven para aumentar los costos tributarios a costa de desangrar la economía del ciudadano de a pie”.

Con estos hechos, el ELN lo que está demostrando es que sus estructuras hace rato se afianzaron en la ciudad y que su estrategia para los próximos meses será de puro terrorismo urbano. Es aquí, en la ciudad, donde sus hechos son más notorios, hacen más daño y siembran más terror entre la población. ¿O no?

Esto último, curiosamente, quedó en entredicho con lo ocurrido el miércoles. Viendo los cientos de comentarios que se hicieron en los perfiles de los medios digitales de la ciudad, a la publicación del comunicado donde esa guerrilla se atribuía los ataques a las fotomultas, podría decirse que el 90 por ciento de los mismos fueron a favor de lo ocurrido. Sí, así como lo lee. Los cientos de personas que allí expresaron su opinión, celebraron los ataques del ELN a las fotomultas e, incluso, lamentaron que las cargas instaladas no hubiesen sido más potentes para haber derribado por completo las estructuras sobre las que se soportan las cámaras que captan a los conductores.

Dicho de una forma más clara, a muchos cucuteños les gustaron los actos terroristas del miércoles porque, a diferencia de otros hechos similares, cuando lo que se ha atacado son instalaciones militares o policiales, esta vez el objetivo de la guerrilla fue algo que sintieron que los afecta de manera directa y contra lo que muchos sienten aversión.

Esta búsqueda de empatía entre la ciudadanía, parece ser una estrategia que la guerrilla está buscando implementar para ganarse nuevamente el favor de la gente en los barrios periféricos de la ciudad, donde su presencia cada vez es más marcada. También, ante la proximidad de las elecciones, para granjearse el afecto de los votantes hacia los discursos que les son afines y que cada vez cogen más fuerza, sobre todo, entre la juventud que les ve como una fuerza revolucionaria que parecía haberse apagado entre los movimientos juveniles de la ciudad.

Que el ELN haya dado semejante golpe de opinión entre los ciudadanos que a diario ‘padecen’ el ojo inquisidor de las fotomultas, podría marcar también una serie de ataques contra otras empresas, entidades o lugares hacia los que el grueso de la población siente rechazo. Las autoridades deben estar en máxima alerta y la ciudadanía no puede perder de vista que estos ataques terroristas son eso, ataques terroristas, y no un favor que la guerrilla le hace ante la inoperancia de la justicia que a veces se queda corta para actuar contra lo que podría estar afectando a la población.

P.D. Al cierre de esta columna se conoció de la explosión de un nuevo artefacto explosivo en la avenida de Sevilla, a la altura de Centrales Eléctricas. De confirmarse que fue otro acto terrorista, sería el sexto cometido entre Cúcuta y Villa del Rosario en menos de 48 horas.

El Santanderista

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