¿VINO PETRO?

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Ayer, desde tempranas horas, una tarima y el montaje de un sonido profesional, auguraban un lleno total del Parque Santander en el marco de la esperada visita del senador y candidato presidencial Gustavo Petro.

Incluso, previendo cualquier eventualidad, en la Alcaldía de Cúcuta trabajaron en jornada continua y a las 4 de la tarde asustaban en su interior. Con los antecedentes de otras ciudades, donde Petro ha llenado plazas más grandes que el Parque Santander, todo hacía prever que los cucuteños no serían la excepción y al menos 3 mil de sus seguidores llegarían a manifestarle su respaldo. Pero no fue así. De hecho, no aparecieron ni 300.

Sobre las 5 de la tarde, la logística que se había instalado en el Parque Santander se empezó a desmontar y las personas que a esa hora se encontraban allí, empezaron a marchar por la avenida 11 con rumbo al Hotel Tonchalá, donde, en efecto, apareció Petro en un balcón que da a la Avenida Cero, y ante no más de 250 personas, dio un discurso en el que, entre otras cosas, dijo que el 8 de agosto de 2022, de llegar a convertirse en presidente, restablecerá las relaciones diplomáticas con Venezuela, esté Maduro o Guaidó o cualquier otro en el poder.

Lo demás fue más de lo mismo: protección del empresariado nacional sobre las importaciones, más impuestos a las mismas, cambios en el modelo económico para no depender de la economía petrolera, en fin, lo que ya se le ha escuchado desde hace más de 4 años.

Volviendo a lo importante, a Petro no lo fueron a ver ni siquiera los que simpatizan con sus ideas o pueden estar interesados en escucharlo, porque la convocatoria para su visita quedó en manos de un grupo de personas que no generan empatía y tienen poca capacidad de ‘arrastre’ para granjearle el interés de quienes podrían acompañarlo con sus votos.

Uno de los que promovió su visita fue Pedro Durán, el Roy Barreras cucuteño, pues ha sido ‘ramirista’ pura sangre, de la Casa Cristo, jefe de campaña de Jorge Acevedo, empleado de Silvano Serrano y ahora simpatizante de la Colombia Humana.

Otro fue Rubén Zamora, firmante del Acuerdo de Paz, convertido en político y aspirante al Congreso. Con un pasado tan difícil de olvidar para muchos mientras estuvo en las FARC, su presencia en el balcón junto a Petro le restó más de lo que pudo aportarle.

Otros de los que estuvieron detrás de la venida de Petro fueron los militantes de la izquierda cucuteña que a veces son del Polo Democrático y otras del Partido Verde. A veces simpatizan con Petro y otras con William Villamizar. A veces apoyan la renovación de la política tradicional y clientelista y otras se suman a las voces que, desde la revocatoria contra el alcalde Jairo Yáñez, solo buscan el regreso de Ramiro Suárez al poder para volver a ‘comer’ con los contratos que les tiran a sus fundaciones y corporaciones.

Petro la va a tener muy difícil si cree que con ese respaldo va a lograr transformar a Norte de Santander, un departamento mayoritariamente uribista y donde su presencia ya no causa revuelo sino lástima.

El Santanderista

1 comentario en “¿VINO PETRO?”

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