Veedores aseguran que la falta de respuestas concretas de la administración municipal genera zozobra en la ciudadanía
Según veedores de este beneficio para los niños de Cúcuta, las autoridades a cargo del manejo y distribución del Plan de Alimentación Escolar en la ciudad, estarían utilizando las complicaciones de la pandemia y la imposibilidad de reunirse con estos líderes comunales, para dejar sin cupo a niños colombianos y brindarlo a venezolanos sin mayores explicaciones. Así lo indicó Jorge Torres, líder del barrio San Luis, quien aseguró que hace ocho días se presentó ‘un acto bochornoso’ en el colegio Club de Leones de esa localidad y que ha recibido múltiples denuncias de otros sectores de la población.
“Importante aclarar que como padres de familia nos veríamos muy mal diciendo que no queremos que los niños venezolanos sean beneficiados porque son niños al fin y al cabo. Sin embargo, hace ocho días muchas familias colombianas que viven del otro lado del puente, pasaron a este lado de la frontera pagando (en las trochas) 11.000 pesos de venida y otros 11.000 de ida, a esperar desde las 6:00 de la mañana a las afueras de la institución, porque las supervisoras del programa les dijeron a través del celular que vinieran a reclamar sus complementos alimenticios y, cuando llegó el turno de atenderlas, les dijeron que no estaban focalizadas y que quedarían en novedad para las 2:00 de la tarde. Sobre la 1:00 p.m. el rector llamó y dijo que no se podían entregar los alimentos pero sin mayores explicaciones”.
Estas molestias se generaron a raíz de unas recientes declaraciones de la coordinadora del programa, Diana Sandoval, quien indicó, entre otras cosas, que el PAE es una estrategia de permanencia escolar. Es decir, los estudiantes deben estar matriculados a través del Sistema Integrado de Matrículas (SIMAT) y cumplir con los criterios de focalización para recibir el beneficio, con lo cual se habría generado una confusión y desinformación entre la ciudadanía asegurando que los estaban eliminando del programa. También, por los presuntos cobros de “aportes voluntarios” para recibir el servicio y las supuestas inconsistencias en el convenio de la Alcaldía de Cúcuta con el Programa Mundial de Alimentos (PMA), dedicado a 11.031 niños migrantes.
“No entiendo por qué esta administración es tan compleja para todo, incluso para dialogar; si estamos en medio de tanta necesidad en Cúcuta, entreguen los complementos a nuestros niños sin tanto problema que eso es lo que quiere la comunidad. Uno como veedor les pide las cifras para verificar a quiénes han sacado del programa y por qué y ellos (la Secretaría de Educación) no rebelan esos datos. Estamos cansados de tantas irregularidades que vienen desde administraciones pasadas como en la del exalcalde César Rojas que se perdieron 3.000 millones de pesos y nadie dijo nada, incluso con participación de la iglesia católica, entonces, ¿en manos de quiénes estamos dejando el programa?”, comenta el líder comunal.
Entretanto Eduardo Parra, presidente de la Liga Municipal de Asopadres de Cúcuta, asegura que estas inconsistencias provienen desde el Comité de Alimentación Escolar, que son quienes realizan la focalización de los estudiantes que realmente necesitan de los complementos, y donde al parecer, no hay una supervisión al respecto.
“Los problemas radican en las llamadas ‘novedades’, algo que no pasaba antes porque los niños que se focalizaban a principio de año se mantenían y ahora cada vez se presentan cambios donde quedan por fuera los niños que antes eran beneficiados. La Secretaría de Educación tiene el deber de supervisar cómo los Comité de Alimentación Escolar hicieron dichas focalizaciones, pero la Coordinadora dice que ese despacho no tiene competencia sobre los CAE, aun cuando el contrato está suscrito entre la administración municipal y el operador”, asevera Parra.
Agrega que es consciente con la situación de los niños venezolanos pero considera que son muchas las inquietudes de la ciudadanía que no son atendidas por la administración municipal, y que, el convenio con el PMA, debería priorizar las necesidades de los niños colombianos.
Según la Coordinación del Plan de Alimentación Escolar, en Cúcuta 66.027 niños colombianos reciben los complementos alimenticios, y aseguran que se está realizando lo posible con el alcalde, Jairo Yáñez, para ampliar la cobertura en el municipio.



