Se conocen hasta el momento más de diez solicitudes ante la registraduría de candidatos que buscan aspirar por firmas a la presidencia, lo cual nos hace preguntarnos ¿Qué está pasando con los partidos políticos? ¿Por qué resulta más llamativo para los candidatos ir por firmas que por un partido político? ¿Están en crisis los partidos políticos? O ¿Es una simple estrategia de campaña el lanzar una candidatura por firmas?
La tesis del declive de los partidos políticos no es nueva, desde los años 80 del siglo pasado se viene hablando de una crisis de los partidos políticos, en el ámbito nacional como en el internacional. Los clásicos partidos políticos de masas y de élites de la primera mitad de silgo XX, estaban conformados por grandes grupos sociales bien definidos, los cuales obtenían su fuerza del número de militantes que tenían, y el sistema de partidos estaba conformado por un número muy reducido de partidos con un componente ideológico fuerte.
Lo que se denominó la crisis de los partidos, vino apalancado por el cambio de estas dinámicas clásicas, los partidos pasaron de ser grandes estructuras orgánicas de masas a partidos “catch-all” o atrapa todo, donde los partidos ya no medían su tamaño o su relevancia por el número de militantes que tuvieran, sino por la capacidad de captar electores, lo cual llevó a un relajamiento del componente ideológico de los partidos, ya no eran tan necesarios lo militantes fieles al partido, sino la capacidad de captar la mayor cantidad de votos posibles, sin importar de donde vinieran esos votos.
Otro proceso que marcó esa denominada crisis fue el fuerte personalismo que adquirieron los partidos políticos, la atención se desplazó de la parte orgánica de los partidos a las facultades individuales de los candidatos. La personalización de la política iría de la mano de la profesionalización de la política, donde ya no se necesitan grandes cantidades de personas que militen en los partidos, sino grupos de técnicos especializados en los más diversos ámbitos, como economistas, expertos en marketing político y comunicación política, abogados etc.
Los partidos ya no son lo mismo que eran antes, pero siguen teniendo un papel fundamental en el sistema democrático. La mayoría de las personas no se identifica con los partidos políticos, como lo reveló la última encuesta del Centro Nacional de Consultoría para la revista Semana, en la cual el 53% de los encuestados no se identifican con ningún partido político, aspecto que como he descrito no es tan relevante, como si lo es la capacidad de captar votos de los candidatos avalados por los partidos, mientras estos sigan ganando elecciones y accediendo a cargos públicos pueden mantener su lugar de importancia.
Finalmente esto nos lleva a hablar de las candidaturas por firmas, las cuales parecen tener su explicación en la mala imagen que tienen hoy los partidos políticos, como lo revela la medición de Invamer de abril y mayo de este año que ubica la imagen desfavorable de los partidos políticos en el 87%, frente a solo una imagen favorable del 9%, lo cierto es que la imagen desfavorable de los partidos ha sido superior que la favorable, pero desde el 2012 esta se ubica por encima del 70% de imagen desfavorable según las mediciones de Invamer, lo que hace que al contario de sumar a la imagen de los candidatos, los partidos restan y limitan ese potencial electoral, esa cantidad de personas que es posible que vote por un candidato, aspecto fundamental en la política electoral actual, entre más votantes se puedan captar más probabilidades de éxito se tienen, pero eso sí, los candidatos no se desligan en términos reales de las estructuras partidistas, siguen teniendo el apoyo y contando con la capacidad logística de estos, lo que se ha denominado como las maquinarias partidistas.
Un ejemplo de esto es el caso del actual alcalde de Medellín Daniel Quintero, el cual llega a la alcaldía de Medellín por un movimiento significativo de ciudadanos llamado “independientes”, que en términos reales es respaldado por los partidos y organizaciones tradicionales, que hoy tienen fuerte presencia burocrática en la administración. En las próximas elecciones a la presidencia lo que veremos será unas disputas centradas en la imagen de los candidatos, pero con los partidos moviendo los hilos tras bambalinas como ha sido siempre.
Los partidos han cambiado, no se si para bien o para mal, pero han cambiado, lo cual nos lleva a tratar de entender sus dinámicas y comportamientos a través de otros prismas distintos a los que hemos estado acostumbrados, como dijo Heráclito “lo único permanente es el cambio”, y esto también aplica para los partidos políticos.




1 comentario en “¿DECLIVE O CAMBIO DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS?”
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