Preocupantes cifras sobre la percepción en seguridad que tienen los cucuteños, fueron presentadas el pasado martes 16 de febrero durante el foro virtual ‘Cúcuta, ¿sitiada por la inseguridad?’, liderado por el diario La Opinión, con presencia de las autoridades civiles y policiales de la ciudad.
De acuerdo con los estudios de ‘Cúcuta Cómo Vamos’, en noviembre de 2020, y solo superada por Quibdó, Cúcuta fue la segunda ciudad que más experimentó casos de inseguridad en el territorio nacional. Además, de acuerdo con este mismo programa, un 80% de los cucuteños no se siente seguro en el municipio.
“En el diálogo se presentaron algunos datos importantes. La tasa de homicidios en Cúcuta aumentó del 2019 al 2020 en un 30%, siendo las comunas 6, 8 y 9 las más afectadas, al igual que la zona rural”, manifestó Mario Zambrano, economista y coordinador de la iniciativa social.
Frente a estos escenarios, el Brigadier General Óscar Moreno, comandante de la Policía Metropolitana de Cúcuta, y quien dio más importancia a las estrategias de la institución que a las cifras, indicó que la situación que repercute en la ciudad “se debe a las 45 mil hectáreas de coca que hay en disputa en el Catatumbo y que traen consigo un andamiaje criminal en la ciudad”, palabras que no fueron muy bien recibidas por un sector de la ciudadanía que participaba del foro a través de las redes sociales.
“Sinvergüenzas, les quedó grande neutralizar a los delincuentes (…) les da miedo enfrentar el hampa (…)”, manifestó Erick Zarakzav Mendozelli en Facebook.
Otros, por su parte, brindaron su apoyo a la institucionalidad a pesar de que Alejandro Martínez, secretario de Seguridad, no profundizó en los problemas concretos de la ciudad.
“El secretario ha ido a los barrios a focalizar los delitos; debemos apoyar la institucionalidad porque ver los toros desde la barrera es muy complicado para las autoridades”, expresaron desde la Junta de Acción Comunal de San Rafael.
Sin embargo, como dato no menor, el 2020 fue crítico para la seguridad de Cúcuta y un paraíso para la criminalidad; el 79% de homicidios se cometieron con armas de fuego, un 62% a través del sicariato y el 15% de las muertes violentas sucedieron en la zona rural.
Además, de cada 10 homicidios en Cúcuta, 2 son en la comuna 6; 2 de cada 10 víctimas son venezolanos y julio, mayo y diciembre, fueron los meses más sangrientos en medio de restricciones por la pandemia en el municipio.
“Los datos de victimización de los encuestados es preocupante; el 48% ha sido víctima de algún delito. Frente a las instituciones de justicia la insatisfacción es del 64% (…) Los resultados muestran que la ciudadanía confía poco, que la justicia es lenta en resolver casos y que hay corrupción”, puntualizó el director de Cúcuta Cómo Vamos.
Por otra parte, hay malestar por el alto porcentaje de cámaras de vigilancia inservibles en la ciudad (60%), y por 15 motocicletas que la Alcaldía de Cúcuta gestionó, pero en vez de disponerlas para la seguridad, fueron entregadas a Tránsito Municipal.
“Desacertada la decisión de que motos nuevas de la Policía de Cúcuta sean asignadas a Tránsito. No han entendido que la prioridad es la seguridad ciudadana, se debe fortalecer la vigilancia. Fortalecer los cuadrantes. Siguen las fallas en políticas de seguridad”, manifestó Diego Villamizar, abogado y defensor de derechos humanos.
De acuerdo con los datos entregados por la Policía Nacional, hubo reducción de delitos en el hurto a personas (-21%), comercio (-37%) y residencias (-28%), pero aumentaron un 15% y 8% el hurto de vehículos y motocicletas, respectivamente, lo que deja en evidencia que, por ahora, y tras haber sido testigos de recientes hechos violentos en el área urbana de Cúcuta y la zona rural, hay muchas estrategias, pero pocos resultados para tranquilidad de la ciudadanía en el municipio.



