Agricultores del distrito de riego del Río Zulia solicitan al presidente Duque revisar alternativas más viables para el suministro del agua en el área metropolitana de Cúcuta
A pesar de estar al 50% de avance para entregar al servicio de la ciudadanía uno de los proyectos catalogados como ‘de los más ambiciosos en materia de agua y saneamiento básico del país, las dudas persisten en torno a la construcción del Acueducto Metropolitano de Cúcuta y las posibles afectaciones medioambientales que traería para la región.
Andrés Hoyos, representante de la Mesa Ambiental de Norte de Santander y de los cultivadores del distrito de riego del Zulia, dijo que las cosas hay que llamarlas por su verdadero nombre, y que dicho proyecto no será viable para la economía de los usuarios ni mucho menos para el bienestar del río Pamplonita.
El líder del sector agrícola considera que la infraestructura repercutirá ampliamente en el bolsillo de la ciudadanía, por los costos de ejecución del servicio que pretende solucionar la falta de agua en Los Patios y Villa del Rosario.
“En pocas palabras, el bombeo desde la bocatoma de Termotasajero va a resultar absolutamente inviable desde el punto de vista financiero y, seguramente, se perderá hasta la última gota de agua del río Pamplonita donde sí se capta por gravedad”.
Las tragedias ambientales ante la rotura del oleoducto Caño Limón Coveñas en los años 2007 y 2011 sobre el río Pamplonita, del cual se abastece de agua a la ciudad de Cúcuta, requirió que Ecopetrol tomara la decisión de generar una alternativa que permitiera asegurar el recurso cuando se presentaran situaciones que afectaran el suministro.
Así las cosas, se dio inicio a que se estudiaran las alternativas para la construcción de una estructura que permitiera la captación del recurso del río Zulia, y junto con recursos de la petrolera, la nación y el departamento se puso en marcha el proyecto que hoy ya se encuentra a mitad de camino.
En ese contexto, Hoyos también agregó que el proyecto nunca fue socializado con lo que denomina como ‘Fuerzas Vivas de Cúcuta’, para advertir lo que consideran el mayor error en la historia de la infraestructura de servicios públicos de Norte de Santander.
“Ese proyecto fue el capricho de algunos políticos y, aunque prácticamente ya está concluido, hay que insistir en hacerle entender al gobierno nacional la importancia de primar la salud del río Zulia y el bienestar de cientos de campesinos que se benefician del afluente”, destacó el líder ambiental.
“Es hora de que el Presidente permita revisar los estudios del embalse multipropósito del Cínera para adecuarlos a la situación actual del área metropolitana de Cúcuta y de sus próximos 50 años, con el propósito de visualizar la mejor estrategia en servicios públicos para la región evitando el bombeo y llevando por gravedad el agua a la ciudadanía”, concluyó.
El pasado mes de marzo, el presidente de la Asamblea Departamental de Norte de Santander, José Luis Duarte, manifestó que había una gran expectativa entre los diputados por conocer cómo iba el proyecto ‘más importante de la región’, pero posteriormente durante la socialización y la inspección a las obras, aseguró que todas las dudas fueron disipadas.
Incluso Duarte calificó de “excelente proyecto” la ejecución de la empresa OHL, que es una realidad gracias a los esfuerzos de Ecopetrol y demás autoridades partícipes de la megaobra.
Así las cosas, el Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio, el Viceministerio de Agua y Saneamiento Básico, la Gobernación de Norte de Santander, las alcaldías involucradas y la Empresa Metropolitana de Servicios Públicos Domiciliarios le van ganando el pulso a los activistas ambientales de la región. Queda por definirse aún como será la operación del acueducto metropolitano y como se distribuirá la factura del bombeo cuando se enciendan las motobombas.



