Hoy: Lun, octubre 12 2026

LOS TRES VENENOS: PETRO, FRANCIA Y EL PACTO HISTÓRICO

Cuando uno piensa que ya no va a tener que escribir más sobre el grupo de rufianes del Pacto Histórico, las salidas en falso y declaraciones que hacen con ligereza e irresponsabilidad, desinformando y buscando generar odio y violencia contra sectores productivos, lo llevan a uno a sentarse nuevamente a escribir una columna, y así ayudar en algo a mitigar el puñado de patrañas del escuadrón de enfermos mentales que hoy aspiran a la presidencia por ese colectivo.

No voy a referirme mucho a las barbaridades de Francia Márquez. Sus disparates y ligerezas superan lo populista para entrar en el terreno de lo ignorante y lo ridículo. Hasta el embajador de Alemania no pudo contener mofarse del asunto de los huevos alemanes.

En esta columna, me parece necesario remitirme a la desacertada frase de Gustavo Petro, con la que se refirió a la cocaína, el carbón y el petróleo, como tres venenos, incluyendo la actividad minero-energética, que es una actividad legal, digna, de gente trabajadora, y que genera cualquier cantidad de empleos, regalías, inversión social e ingresos para la nación, al lado del verdadero veneno que ha desangrado al país como lo es la droga.

Ahora bien, con cada ataque que hace el Pacto Histórico, y su cabeza, el candidato Petro, a sectores productivos, y en especial al petrolero, salen muchos sectores políticos, gremiales y demás, a argumentar que es un sector que mueve la economía nacional, hablan de divisas, regalías, y el ciudadano de a pie la percibe como una actividad que lucra a empresarios y políticos únicamente. Pues en esta oportunidad quiero aprovechar para que, el ciudadano común, que no conoce la destinación especifica de las regalías, ni de parte de la producción de hidrocarburos en Colombia, conozca un poco más, y así dimensione el discurso de violencia del Pacto Histórico cada vez que arremete contra la industria minero-energética.

* En primer lugar, no es cierto que todo el crudo de Colombia se exporta. Gran parte de los hidrocarburos extraídos van a parar, por un lado, a las refinerías de Cartagena y Barrancabermeja, para convertirse en combustibles líquidos como gasolina o Diesel, entre otros; y por el otro lado, el del gas, va a parar a millones de hogares colombianos, como servicio público domiciliario.

* El hecho de producir petróleo, en primera medida logra que se financie el Fondo para la Estabilización de los Combustibles, que evita que los precios fluctúen al vaivén de la hoy por hoy tensa geopolítica internacional. Así mismo, el producir nuestro propio petróleo, refinarlo y transformarlo en combustible, también permite tener abastecimiento en todo el territorio nacional, y mantener unos precios bajos de la gasolina, pues, si tocara importarlo, el costo de importación, fletes, transporte desde puertos, etc., elevaría “venenosamente” los precios.

* Por el lado de los proyectos de producción del gas, gracias a la producción nacional, en los últimos años, se ha logrado llegar a más de  10 millones de nuevos usuarios que tienen acceso a gas natural en sus hogares. Esto significa que, gracias a la producción de gas, cada vez son menos los hogares que deben cocinar con leña, evitando no solo problemas de salud, sino daños ambientales. Aun así, todavía hay en camino proyectos para llegar a 366.000 usuarios más, en los próximos años.

* En cuanto a las regalías, muchos asumen que solo se destinan a obras de infraestructura, pero aquí les comparto otras de las destinaciones que tienen estos recursos, que poco suelen mencionarse, de acuerdo con la Ley 2056 de 2020:

  • 1% conservación de áreas estratégicas ambientales .
  • 15% para los municipios más pobres del país, con criterios de necesidades básicas insatisfechas, de los cuales mínimo 2 puntos porcentuales se destinarán a proyectos relacionados o con incidencia sobre el ambiente y el desarrollo sostenible.
  • 10% para la inversión en ciencia, tecnología e innovación.
  • 4,5% Fondo Nacional de Pensiones de las Entidades Territoriales.

Y por último esta perla, y por eso la cito aparte de las otras destinaciones: “Durante los 20 años siguientes a la entrada en vigencia del Acto Legislativo 04 de 2017, el 7% de los ingresos del Sistema General de Regalías se destinará a una asignación para la paz que tendrá como objeto financiar proyectos de inversión para la implementación del Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera, incluyendo la financiación de proyectos destinados a la reparación de víctimas.”

Lo anterior deja ver la incoherencia del Pacto Histórico cuando dice apoyar la implementación de los acuerdos, pero ataca una de sus mayores fuentes de financiación; entonces, si acaban la actividad fuente de estos recursos, ¿Cómo reemplazarán los destinados a la implementación del acuerdo? ¿más impuestos?

Para concluir, Petro podrá decir lo que quiera en campaña, pero, si Dios no quiera, llega a ser presidente, le tocará tragarse una cucharada de sus propios venenos para financiar las altas dosis de populismo de su gobierno.

Santiago Soto Luna - Abogado especialista en derecho minero energético.

10 comentarios en “LOS TRES VENENOS: PETRO, FRANCIA Y EL PACTO HISTÓRICO”

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