Hoy: Vie, octubre 2 2026

QUIERO SER ALCALDE DE CÚCUTA (1ra. Parte)

Un buen día, después de mostrar mi desacuerdo con alguna de las actuaciones de la administración municipal, un amigo me dijo, que bueno seria que alguien normal, sin mangualas políticas como usted o yo, se lanzara a la alcaldía, se podrían hacer muchas cosas, sin necesidad de robar y pensando en la ciudad y su gente.

No puedo negar que la idea me quedo rondando en la cabeza, además fui formado como arquitecto para mejorar la calidad de vida de las personas a través de la transformación del espacio, de la ciudad y de sus lugares de habitación, muchas ciudades del mundo hoy son prosperas y han cambiado el modo de pensar de la sociedad por medio de la arquitectura haciendo que sus habitantes se apropien de su ciudad, la quieran y la sientan como suya.

No dudé en comentarlo antes que a mi propia familia, a dos o tres amigos, cuya primera reacción fue soltar una carcajada acompañada de una mirada de “usted se volvió loco, la pandemia lo está haciendo desvariar, usted no es ladrón.” “O piensa volverse rico a costa de cazar incautos para conseguir votos y robar luego en la alcaldía”, inmediatamente les dije rotundamente, no, eso es precisamente lo que hay que cambiar, a lo que seguidamente me respondieron, entonces siga trabajando y no sueñe en “pendejadas”.

No puedo negar que tales comentarios, le acaban el sueño a cualquiera, y durante mucho tiempo deje de pensar en la idea. Sin embargo, un buen día, y para llevarle la contraria a un grupo de amigos en una reunión, los cuales se creían sabios y conocedores de todos los temas del momento y aprovechando que se referían en malos términos al gobernante actual, y sacando fuerzas, volví a tocar el tema y les dije, oigan “tengo la idea de lanzarme a la alcaldía de Cúcuta”, el silencio fue absoluto, las miradas se entrecruzaban, la temperatura subió, las caras se transformaron entre la alegría de llegar a ser el amigo del alcalde y la incredulidad, hasta que el más anciano y sabio rompió el silencio y dijo, a ver mijito, bueno seria, pero voy a explicarle lo siguiente:

“La campaña para el 2024 arrancó hace rato en un apartamento de Bogotá, en donde se reunieron los de siempre para planear la campaña, el monto de la inversión será de 30 mil millones de pesos y deben sacar 300 mil millones, esta suma la colocaran entre exgobernadores y exalcaldes y nuevos actores de la política cucuteña, ya hay comprados más de 100 lideres a los que se les paga un sueldo mensual para aceitar la maquinaria y comprar votos, se han instalado nuevas emisoras online para desprestigiar a cualquiera que se les interponga, actualmente construyen hoteles y restaurantes en varios municipios del departamento, como Chinácota, para mostrar su poder y extender sus tentáculos, además de todo esto su seguridad estaría en riesgo y…bla, bla, bla”, en ese momento perdí la concentración y pensé;

Si es así, nos jodimos. Además, las cuentas no dan pensé, ¿de dónde piensan invertir, los de siempre, 30 mil millones de pesos si el alcalde se gana 13 y en los 4 años de gobierno, solo se ganará algo más de 600 millones? Solo había una respuesta, robando. Entonces contrapregunte, de manera bravucona, ¿o sea que si no pienso robar no puedo ser alcalde? ¿entonces para ustedes no hay nada que hacer? ¿nos acostamos y no hacemos nada? Y que la ciudad se siga desboronando, que hoy seamos la tercera ciudad más pobre del país, que la esperanza ya no exista, que el emprendimiento sea casi cero, que nadie quiera colocar empresas y que los que hoy tienen algo se hayan ido de la ciudad, el silencio volvió, las miradas se cruzaron nuevamente y el más joven, volteando la cara, creyendo que yo no lo escuchaba, dijo, “uy mano es verdad, a ese man, la pandemia lo enloqueció”.

Pero en un segundo aliento me dispuse a esbozarles mi propuesta, y les dije, sueño con una ciudad diferente, soy arquitecto y al igual que en otras ciudades como Medellín, hoy ejemplo, incluso a nivel internacional, la gente cambio, el trabajo social y la transformación de la ciudad por medio de su arquitectura hoy a hecho que las personas estén apropiadas de su ciudad, tengan sentido de pertenencia y quieran mucho su ciudad, hoy esa ciudad se vende turísticamente…el discurso siguió y veía como algunos empezaban a prestar atención, así que eso me animo y seguí…

Si los cucuteños seguimos dormidos, creyéndonos el cuento de que ahora somos una ciudad pobre; ya con estar catalogados como un país pobre tenemos, que en Cúcuta se hace lo que se le da la gana a las personas, que no hay empresas para trabajar, que Maduro, que la frontera, etc, etc, estamos avivando la llama de corrupción que hace 20 años tiene sumida a la ciudad en la desesperanza y la ruina y no permite que la ciudad progrese, lo que alimenta a los exgobernantes y politiqueros corruptos a planear la retoma del poder, por eso quiero… y seguí vendiendo mi idea de llegar a la alcaldía…

Quiero darle un sentido a la ciudad, transformarla urbanísticamente, apenas me posesione nombrar al gerente del sistema masivo de transporte de Cúcuta y proyectar la primera línea del tranvía de Cúcuta, del metrocable y de un sistema de transporte novedoso por medio de canastas de transporte, únicas en el país… alguien interrumpió y pidió permiso para ir al baño, sabia que eran mentiras, pero yo seguí… aprovechar la zona franca especial para incentivar a que otras empresas se establezcan en la ciudad y dinamizar la economía, destinar la mayor inversión posible en donde más se necesita, es decir, las comunas de la periferia de la ciudad, allí se harían las edificaciones más modernas de la ciudad, fruto de concursos de arquitectura nacionales e internacionales, edificaciones que llamaría “Centros de Experiencia de Cúcuta”, en donde los muchachos de estas comunas estén cerca de las artes, la música, el deporte y lejos del vicio, si no transformamos a los jóvenes que hoy creen que ya no tienen esperanza porque la ciudad no la ofrece, la ciudad seguirá en un deterioro cultural que llevará cada vez más a la miseria.

A estas alturas y cuando enfilaba todas mis baterías, la anfitriona de la casa interrumpió y pidió pasar a la mesa a cenar, y muy cortésmente dijo, porque no dejamos tema para la próxima, eso sí, sin más, aproveche el comentario y les dije… está bien, en la próxima yo invito, a lo que alguien respondió, así es como me gusta, al gratín, fue la manera de que todos se comprometieran a seguir escuchándome, me sentí comprándoles el voto, pero me comprometí hasta la próxima, en donde desvirtuaría ese comentario.

GERSON DUPLAT

Arquitecto. Diseñador. Consultor en Bioclimática. Ambientalista. Escritor y Conferencista. info@bioclimatica.com.co Whatsapp +57 320 860 4856 Facebook: @CucutaCiudadIdeal Twitter: @ArqGersonDuplat

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