Hoy: Jue, octubre 1 2026

NO MÁS CONSEJOS DE SEGURIDAD

El atentado terrorista que vivimos esta semana en el Aeropuerto Internacional Camilo Daza, que dejó como saldo a dos policías muertos, se suma a una larga lista de atentados y hechos violentos que han tenido lugar en la ciudad de Cúcuta y el departamento en lo corrido de este año. El 15 de junio fue el carro bomba a la Brigada 30, donde se constataron profundas fallas de seguridad; 10 días después atacaron con fusil el helicóptero donde se movilizaba el presidente; el 21 de julio un atentado con caja bomba en Cerro Pico, el 30 de agosto el atentado al Distrito de Policía de Atalaya y el 9 de septiembre un atentado con un artefacto explosivo en inmediaciones del peaje El Escobal.

Estos son los hechos que han sido más notorios y que han dejado más víctimas, pero a estos se suman decenas de hostigamientos y atentados contra la fuerza pública, como el que tuvo lugar esta misma semana, el lunes, en el municipio de Cácota, donde fallecieron dos policías luego de que los atacaran en pleno parque principal del municipio. Hechos como los enunciados evidencian que las problemáticas de seguridad en la ciudad y el departamento no son hechos aislados, sino responden a unas dinámicas de conflicto bastante complejas.

En el departamento hay presencia de alrededor de 6 grupos armados, entre los que están el ELN, el Clan del Golfo, los Pelusos, las disidencias del Frente 33 de las Farc, los Rastrojos y finalmente el Tren de Aragua, organizaciones que según datos de la Brigada 30, tendrían alrededor de 1.500 hombres en armas, organizaciones que se disputan y reparten el control de economías ilegales de toda índole, el contrabando fronterizo, los cultivos de uso ilícito, el narcotráfico y la minería ilegal.

Frente a este panorama de violencia la respuesta institucional ha sido errática y poco efectiva, ante cada hecho de terrorismo que tuvo lugar en el departamento se desplegó el mismo libreto, un consejo de seguridad con el ministro de Defensa, el posterior anuncio de recompensas por información y, finalmente, el aumento del pie de fuerza, medidas claramente insuficientes y coyunturales, que tienen un efecto comunicativo sobre la percepción de seguridad cada vez menor, y que no afectan las dinámicas de conflicto y violencia que se desarrollan en el departamento.

Hay indudablemente fallas en la inteligencia militar que están quedando cada vez más expuestas, generando dudas cada vez mayores sobre una posible infiltración de las fuerzas militares en el departamento; también se percibe un debilitamiento de la confianza en las instituciones de seguridad por parte de la comunidad, la cooperación de la comunidad con la fuerza pública por distintos factores se ha perdido, siendo este un punto clave para recuperar la seguridad.

Ya no aguantamos más consejos de seguridad, con ruedas de prensa en las que siempre dicen lo mismo y que nunca llevan a nada, consejos de seguridad que parecieran ser innecesarios para las medidas que se adoptan, para definir una recompensa por información no se necesita la presencia del ministro. En temas de seguridad también aplica la frase de Einstein: “Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”. Hemos venido haciendo lo mismo en materia de seguridad, queriendo obtener resultados distintos.

Estudiante Ciencia Política de la Universidad de Antioquia. Columnista, Analista político en Radio y Televisión Twitter: @Sebaspolítologo

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