Hoy: Dom, agosto 16 2026

Lealtad corporativa, una forma de crecer juntos

Querido Benjamín.

Ha pasado un largo tiempo, pero en este, he podido pensar y reflexionar, entender lo que con tu ejemplo me quisiste inculcar.  Dentro de todas las enseñanzas aprendidas, resalto el valor del trabajo y su significado en dignificar al ser humano.

En tiempos de pandemia el trabajo es un tesoro, más cuando te sientes útil, perteneciente y aportando desde tus capacidades a una sociedad.  Ahora bien, las empresas y trabajadores tienen un gran reto, incentivar un trabajo mutuo de generación de confianza.

Existe una cualidad de la que pocos hablan en las organizaciones, pero que en este momento cobra una mayor valía: la lealtad corporativa, entendida como una actitud de profundo compromiso de los colaboradores con la empresa y que se manifiesta en las cosas que están dispuestos a renunciar o hacer con sacrificio por el bien de la corporación.

Incentivar esta cualidad en estos tiempos, en los cuales tanto empresarios como trabajadores han sido golpeados por la crisis económica, es un reto aún mayor para ambas partes.

La lealtad no es el mero cumplimiento de los requerimientos mínimos de la ley laboral o de los códigos de conducta de nuestras organizaciones. Catalogar como leal a un trabajador que llega a tiempo todos los días a su trabajo, sería errado. Los mínimos legales, si bien son exigibles, no son propiamente lo que refiero cuando hablo de lealtad.

Una genuina lealtad, es aquella que desearíamos que tanto empleados como empleadores, manifiesten en un revés financiero, una calamidad como un incendio, donde el comportamiento esperado sea el apoyo de manera decidida y voluntaria.  No como algo exigible sino que surge de la espontaneidad y sentido de pertenencia.

Así las cosas, es evidente que la lealtad genuina solo se manifiesta en los momentos de adversidad y dificultad, demostrada en aquellas acciones que, aunque no son obligación, se vuelven necesarias para la estabilidad y crecimiento de la organización.

Por otro lado, para incentivar este valor, se debe humanizar el tratamiento a todo el equipo de trabajo, desde el liderazgo de quien lleva la batuta, buscando siempre el bien común por encima de otros intereses.

Por último, si las empresas, sindicatos y organizaciones, quieren fidelizar a sus trabajadores y afiliados, es importante generar confianza y mostrar que al salir de las épocas de dificultad de manera conjunta, los frutos cosechados serán para todos.

Gracias querido Benjamín, la lealtad y el agradecimiento son valores que hoy rescato de tus enseñanzas, aplicados a todos los ámbitos de la vida.

Cuando la batalla se recrudece, se prueba la lealtad del soldado.

Andrea Torrado

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio