Uno de los puntos más relevantes que marcaron la agenda de la cumbre de Petróleo y Gas, llevada a cabo del 18 al 20 de noviembre, y a la que asisten en calidad de conferencistas y expositores, las voces autorizadas y más importantes del sector energético tanto del escenario nacional como internacional, fue el futuro en materia energética del país, los cuales se encuentran entre algunos otros, enmarcados en la eventual explotación de Yacimientos No Convencionales, los proyectos “Costa Afuera” y la transición energética. Acerca de este último, voces de peso como el exministro de Minas y Energía, German Arce, o el actual presidente de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, Armando Zamora, señalan la necesidad de gradualmente ir mutando a energías de fuentes renovables, pero también establecen que esto no sucederá de manera inmediata, y que los proyectos que implican la generación de energía por medio de fuentes renovables, son aun muy costosos, por lo cual es necesario hacer una transición gradual hacia estas fuentes de energía; en este sentido, plantean el gas como el combustible de transición.
Los Futuros del gas a nivel mundial según los expertos
En este escenario, donde el gas jugará un papel importante no solo como combustible generador de energía eléctrica, sino como hidrocarburo que permita a Colombia mantener la autosuficiencia energética y la posibilidad de exportar este hidrocarburo a países vecinos como Perú, Venezuela, entre otros, los expertos y académicos ven un escenario positivo en el potencial gasífero del país, especialmente en los nuevos proyectos “offshore” y en la región del Catatumbo. Al respecto, el exministro de Hacienda, Luis Fernando Alarcón, indicó en uno de los conversatorios que, en un escenario de transición, ven el potencial gasífero del país, necesario para complementar la energía producida por fuentes renovables, de las cuales el tránsito hacia estas debe ser gradual pero sin perder mucho tiempo, entendiendo que en la realidad del país, energías como la eólica y la solar aun son muy incipientes, por lo cual los hidrocarburos seguirán marcando el derrotero energético nacional por varios años. También ven cómo el gas puede jugar un papel importante para reemplazar el carbón en procesos industriales y de generación de energía eléctrica, siendo el hidrocarburo un combustible (más sano) para estos procesos.
¿Papel estratégico de Norte de Santander en el futuro energético del país?
Una de las regiones más prospectivas, siempre ha sido Norte de Santander que, empañada por la violencia de grupos dedicados al narcotráfico y al contrabando, no ha podido explotar todo su potencial energético, agrícola e incluso turístico. La razón de la alta prospección de esta región se debe a la cuenca del Catatumbo, conformada por las formaciones Luna, Capacho, Tibú y Mercedes, las cuales se extienden por toda la cuenca, y colindan con la cuenca de Maracaibo, una de las cuencas que contiene mayores reservas de hidrocarburos del mundo.

Como cucuteño, Miguel Morelli, en su tiempo al frente de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, sabía el potencial de nuestra región para volverse el gran proveedor de hidrocarburos no solo para el interior del país sino a futuro, lograr exportar a Venezuela, que ha venido disminuyendo su producción energética por razones obvias. En este escenario, desde la Agencia Nacional de Hidrocarburos, y durante la presidencia de Morelli, se le dio un papel protagónico a Norte de Santander en la ronda de ofertas de bloques (Proceso Permanente de Asignación de Áreas), en la cual se ofertó el bloque Cat 4, en la región del Catatumbo , bloque con gran potencial en producción de gas, lo que además permitiría desarrollar un megaproyecto que uniera mediante un gasoducto con la empresa TGI, el pozo productor con Cúcuta, solucionando el problema de suministro de gas a la capital nortesantandereana y su área metropolitana. A pesar de los bombos y platillos con que se ofertó el bloque, ninguna empresa presentó propuestas para que le fuese adjudicado; y es que seamos sinceros, ¿qué empresa invertirá sus activos en una región plagada de cocaína, grupos ilegales, extorsionistas, terroristas, y demás descalificativos que se puedan imaginar? Esta es una deuda pendiente del Estado colombiano en materia de seguridad y orden público, la cual nos permitiría por cuenta propia desarrollar la región, y ahí sí “reactivarla económicamente”.

Experiencias en otros países
Para culminar, quiero dejarles la experiencia en materia energética de países como Chile, el cual se trazó una meta a largo plazo (2050), apuntándole exclusivamente a la producción proveniente de yacimientos convencionales y no convencionales de gas en la región de Magallanes; esta meta tiene 2 objetivos finales, cubrir el 100% de la demanda de gas a la población; y el abastecimiento de gas a las industrias, y en especial a las termoeléctricas, apostándole a suplir combustibles fósiles costosos como el diésel, por gas natural, lo que volvería más rentable su producción y resultaría beneficioso y económico para los consumidores finales de energía eléctrica.
Como indica el título de la columna, tenemos nuestro propio faro en el Catatumbo, indicándonos la dirección que como región debemos tomar para dinamizar la economía local, mejorar la calidad de vida de la población y percibir cuantiosos ingresos por conceptos de regalías.



