Hoy: Sáb, agosto 15 2026

TURISMO

Decidí no escribir esta semana sobre nada relacionado con el paro, porque soy un convencido de que superaremos este obstáculo y que nuestro país logrará salir adelante a pesar del inmenso daño causado por unos pocos desadaptados que convirtieron una protesta legítima en un ataque deliberado a la economía del país, buscando quien sabe que con estas acciones. Habiendo dicho esto, cambiemos de tema.

El turismo de vacunas ya es un hecho en países como Chile y Estados Unidos, que en nuestro continente lograron aprovisionarse de las vacunas necesarias antes que los demás países y de esta forma han incentivado un flujo masivo de personas que han acudido buscando la tan preciada vacuna contra el COVID-19.

Pues bien, Colombia a pesar de haber armado un plan de vacunación muy técnico, por distintas razones, muchas de ellas de tipo político y otras cuantas, producto de nuestra siempre presente cultura legalista, no logró adquirir las vacunas de forma tan rápida como hubiésemos querido, y las entregas parciales tienen el plan de vacunación marchando a un ritmo no tan acelerado como quisiéramos, pero aun así mejor que el promedio regional.

Pues bien, no aspiro a descubrir el agua caliente con esta propuesta, pero todavía veo algo de potencial en el turismo de vacunas. No tanto para vender a Colombia completa como destino de vacunación de nuestros vecinos latinoamericanos, porque apenas estamos logrando hacerlo con nuestra propia población, sino específicamente a dos regiones bastante golpeadas no solo por la situación económica derivada de la pandemia sino por otros problemas como el caso de San Andrés y Providencia con el huracán que destruyó la isla el año pasado y Cúcuta, por cuenta de las tirantes relaciones entre los gobiernos de ambos países que tienen el comercio legal por el suelo y el de las trochas disparado, con muy pocos beneficios para la economía formal.

Sería interesante ver una iniciativa de los empresarios, gremios, cámara de comercio, Alcaldes y Gobernadores, pidiendo al gobierno nacional una flexibilización para el tema de las vacunas para estas dos regiones. Aprovechando la coyuntura de la migración venezolana y el desastre del huracán en San Andrés, tenemos forma de lograr una rápida donación (incluso no tan donación, con la disponibilidad inmediata bastaría) por parte de algún país desarrollado o laboratorio interesado, para de esta forma lograr ubicar rápidamente alrededor de 10 millones de vacunas solo en estas dos regiones para poder así vender el tan anhelado tour de la vacuna. Por el lado de San Andrés, la tiene muy fácil en conquistar turistas colombianos y extranjeros interesados en vacunarse con sus paradisiacas playas, y por el lado de Cúcuta, tenemos la ventaja de tener a un régimen corrupto, criminal e incapaz al otro lado de la frontera que tiene sometida a su población a luchar como pueda contra el virus incluso llegando a permitir la comercialización de vacunas en el mercado negro. De esta forma Cúcuta podría verse atractiva para una población de aproximadamente 5 millones de personas interesadas en venir a vacunarse y darse una vuelta por acá. Extenderme en las ventajas que esto traería para el comercio, los restaurantes, hoteles, bares y demás no es necesario porque las bondades sobran y están a simple vista. Esto requiere por supuesto un tiempo corto para vacunar más rápidamente a la población local y por supuesto la flexibilización de las medidas al comercio, especialmente el nocturno que ha estado tan golpeado con esta crisis. Ya estamos en el tercer pico, y ya solo nos queda resistir y seguir adelante. Dejo pues esta propuesta sobre la mesa para discusión. Ojalá y alguien con poder y decisión me cogiera la caña.

JUAN FRANCISCO YAÑEZ D.

Ingeniero Civil e Ingeniero Ambiental MSc. Ingeniería y Gerencia de Proyectos de Construcción Universidad de Los Andes, Colombia.
Twitter: @juanfrayadel

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